viernes, 5 de junio de 2009

Texto de Boni Ortiz contra el desalojo del CSOA La ReFLEXón

Texto leído por Boni Ortiz en la rueda de prensa del Jueves 4 de Junio contra el desalojo del CSOA La ReFLEXón:

"Hola a todos y todas.

Yo vengo hoy aquí a darle las gracias a los amigos y amigas que okuparon, organizaron y mantuvieron durante casi un año abierta y en funcionamiento, la Reflexión.

También vengo a disculparme por la falta de implicación que algunos hemos tenido. Durante casi un año, pasar por aquí media docena de veces, ni siquiera es suficiente para lavarnos la conciencia.

Vengo a daros las gracias, por la luz con la que habéis iluminado Gijón durante casi un año. Gracias, porque a veces el Poder nos nubla la vista; nos atontan con cuentos, nos embauca de mil maneras. El Poder, el Estado, los que mandan en este Mundo tienen oficio, saben hacer las cosas y nos lían: "que si mira como corre este coche", "que si mira que amplio este salón del piso", ... ellos sí que nos dan aquel famoso "carambelín dograu" que se decía daban los camellos en los colegios, para hacer proselitismo... Y atontaos perdidos, nos inflamos de currar, de echar horas para pagar el coche, el piso y su amplio salón que, luego, vamos llenando de "cosos" inservibles y estúpidos a los que, día tras día, nos vamos pareciendo más.

Nuestras casas familiares, nuestras vidas, sin que nos demos cuenta, van siendo invadidas, "okupadas" por la mierda que adquirimos en El Corte Ingles, en el "Lidel" o en "Los Chinos", qué más da: de lo que se trata es de llenarlas de cosas que compramos y de las que usamos unas pocas.

Que bien estaría que una Jueza, también del Juzgado de Instrucción nº 4, o del 1, del 7, o del 10, viniese a limpiarlas, a barrerlas, a desalojarlas... Y ya puestos, sería estupendo que desalojasen de nuestras ciudades a los especuladores, a los banqueros, a los empresarios: a todos esos usureros que no se paran ante nada, ni nadie, cuando ven bajar sus tasas de beneficios.

Pareciera un milagro el que algunos de nosotros, una noche nos acostemos "socialdemócratas" y nos levantemos "anticapitalistas". Pero no. No hay milagro. Es la Okupación lo que lo produce: Los prejubilados okupando Naval Gijón; los parados en Murcia, los metalúrgicos de Vigo, okupando la ciudad; vosotros aquí.

Gracias por mostrarnos el camino de la okupación. Podría decirse: CONTRA LA CRISIS, CONTRA EL CAPITALISMO: OKUPACIÓN. Debemos okupar la calle con la protesta, debemos okupar la fabrica en la que se plantea un ERE; okupar el taller en el que se va despedir al compañero; hay que okupar las oficinas de las multinacionales que deslocalizan, que despiden y regulan, para mantener los beneficios; hay que okupar los barrios con el apoyo mutuo y la solidaridad con los que peor lo están pasando; habrá que okupar locales para montar comedores o economatos populares con víveres expropiados;... también tendremos que okupar el aire con buenos humos, buen rollo y con fiesta; .. HAY QUE OKUPARLO TODO. Coordinar las resistencias. Organizar la revuelta.

De la misma manera que aquí desde hace 11 meses: cambiando suciedad por limpieza; maleza por flores; escombros por teatro; ruina por poesía; los cartones por la música y las jeringuillas por canciones; transformar las paredes desconchadas y la pintura podrida con grafitis y color. Hacer lo que hicisteis vosotras y vosotros: donde se enseñoreaba la Nada, poner Vida, Resistencia y Acción Autoorganizada.

Como decía Buenaventura Durruti: "Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones”.

Queridas compañeras. Queridos compañeros:

UN DESALOJO, OTRA OKUPACIÓN

Boni Ortiz

lunes, 1 de junio de 2009

Pretenden desaloxar el CSOA La ReFLEXón

‘Somos los trasgos que habiten les cases abandonaes, la propiedá privada ye
un robu, lo de nueso.. arte de maxa’.


Nel autu remitíu güei pol Xulgáu d’Instrucción Nº4 de Xixón a un solidariu, identificáu nuna de les razzies llevaes a cabo pola Policía Nacional, la xueza afita les 12 hores del vienres, 5 de Xunu, como plazu llímite pa proceder al desaloxu “voluntariu o forzosu”. Lo fae escudándose en que’l Códigu Penal protexe el ‘gocie y esfrute’(sic) de la propiedá, aún tando ésta nun claru estáu d’abandonu, estremu que ye negáu pol propietariu, Construcciones Llorente, S.L.

‘El fechizu tá en facelo too coles tus propies manes, convirtiendo cuatro
muries n’espacios lliberaos’
Dende l’asamblea del CSOA La ReFLEXón entrugámonos qué gocie y qué esfrute puede esistir nun espaciu abandonáu, onde les goteres, la suciedá, la vexetación y la fauna yéren los auténticos dueños de lo que nel su día foi una fábrica de colchones. Ésta foi zarrada trés d’un ERE fae más de 10 años, abriendo la posibilidá a Construcciones Llorente d’especular col terrenu, manteniendo l’edificiu vacíu a la espera d’una recalificación que ensin dulda-yos xenerará xugosos ingresos. La nuesa presencia molesta a éstos vampiros del trabayu ayenu que aspiren a hipotecar la vida de les persones pa siguir acumulando euros na su cuenta corriente, una noble causa que ye defendía con enfotu pola Xusticia y la Policía.

“Una casa okupada ye una casa encantada, cuando haiga un desaloxu, apaecemos
n’otra”
Por ello, convocámosvos el xueves, 4 de Xunu, a les 18.00h, en La ReFLEXón, no que sedrá una rueda de prensa pública siguía d’una fiesta solidaria y combativa.

[cast]

Pretenden desalojar el CSOA La ReFLEXón


‘Somos los duendes que habitan las casas abandonadas, la propiedad privada
es un robo, lo nuestro.. arte de magia’.
En el auto remitido hoy por el Juzgado de Instrucción Nº4 de Xixón a un solidario, identificado en una de las razzias llevadas a cabo por la Policía Nacional, la jueza fija las 12 horas del próximo vienres, 5 de Xunu, como plazo límite para proceder al desalojo “voluntario o forzoso”. Lo hace escudándose en que el Código Penal protege el “goce y disfrute” (sic) de la propiedad, aún hallándose ésta en un claro estado de abandono, extremo que es negado por el propietario, Construcciones LLorente, S.L.

‘El hechizo está en hacerlo todo con tus propias manos, convirtiendo cuatro
muros en espacios liberados’

Desde la asamblea del CSOA La ReFLEXón nos preguntamos que goce y disfrute puede existiren un espacio abandonado, donde las goteras, la suciedad, la vegetación y la fauna eran los auténticos dueños de lo que en su día fue una fábrica de colchones. Ésta fue cerrada tras un ERE hace más de 10 años, abriendo la posibilidad a Construcciones LLorente de especular con el terreno, manteniendo el edificio vacío a la espera de una recalificación que sin duda les generará jugosos ingresos. Nuestra presencia molesta a éstos vampiros del trabajo ajeno que aspiran a hipotecar la vida de las personas para seguir acumulando euros en su cuenta corriente, una noble causa que es defendida con ahínco por la Justicia y la Policía.

‘Una casa okupada es una casa encantada, cuando haya un desalojo,
aparecemos
en otra’

Por ello, os convocamos el jueves, 4 de Xunu, a les 18.00h, en la ReFLEXón, en lo que será una rueda de prensa pública seguida de una fiesta solidaria y combativa.

Si la ReFLEXón ye un delitu, ¡puxa la delincuencia!.

¡Que florezan n’Asturies diez, cien, mil centros sociales espropiados al mesmu Capital que roba les nueses vides!.

¡Nun vais a ser quién pa con nos!

CSOA La ReFLEXón

El CSOA La ReFLEXón denuncia la muerte de 13 menores


Sofitando a los diversos movimientos sociales que tán manteniendo una dura llucha, denunciando les tortures, abusos, tropelíes y suicidios nos Centros de Menores Cerraos, la inmensa mayoría privatizaos, colocáronse 13 ataudes na fachada’l CSOA La ReFLEXón, representando ca ún a un menor muertu nes manes del Estáu y el Capital.Encamentamos a toles persones coscientes de la realidá del su entornu a averase pol CSOA, pa siguir el trabayu de denuncia social, creación d’espacios y momentos lliberaos y espropiaos a la lóxica dominante y sofitu a les diverses lluches que’l Pueblu tá manteniendo.Pa más información rellacionada col tema, acuda a los siguientes enlaces:

jueves, 28 de mayo de 2009

"El comunismo libertario en Asturias" (Narcea)

Desde hace días vienen circulando por esta villa rumores de que ocurre algo grave en algunos poblados de este concejo o del limítrofe de San Antolín de Ibias.

Aunque todavía se guarda gran reserva, ya sabemos que las autoridades locales se han puesto al habla con las provinciales, informándolas de lo que ocurre, y que se han dado órdenes de concentración de fuerzas para acudir a esos lugares, donde se dice que ocurre algo anormal.

Acuciados por todas estas vagas noticias, procuramos indagar por todas partes, y a última hora nos parece que hemos cogido la punta del hilo, que corresponde a un grueso y complicado ovillo.

Se da por seguro que en esos pequeños poblados montañeros a que hemos aludido, se ha proclamado el comunismo libertario, y como allí no hay autoridad de ninguna clase capaz de evitarlo, los sublevados -llamémosles así- campan por sus respetos y gobiernan al pueblo con arreglo a su ideológico programa.

Igualmente se da ya por cierto, que fuerzas de la Guardia Civil y de Asalto, provistas de todo género de armas para la batalla, vienen sobre estas tierras, para reducir a los rebeldes.

De lo que no tenemos todavía noticias, es de que se hayan cometido desmanes por parte de los comunistas.

Parece que los sucesos se desarrollan en pueblos de la montaña, casi rayanos con la provincia de León. Estas son las noticias que por aquí circulan y que procuraré ampliar para informar a los lectores de EL NOROESTE.

Publicado en: El Noroeste, 11 de enero de 1934.
Fuente: Hemeroteca de Xixón
Encontrado en: El Cielu por Asaltu

La partida del "Comandante Flores"

Se creó en el otoño de 1937 y su zona de actuación inicial sería la de la cuenca minera: Sama de Langreo-La Felguera-Pobla de Laviana-Infiesto-Pola de Siero. Su jefe era un minero de fondo que había desempeñado cargos sindicales en la C. N. T. de La Felguera y gozaba de gran prestigio entre sus compañeros.

De ahí que la partida se desenvolviera por aquella región con tanta soltura durante diez años. Algunos de sus hombres eran fugados de los Destacamentos Penales de Cambados (Pontevedra) y de Fabero (León).

La partida del “Comandante Flores” —al que su gente apreciaba, ante todo, por su excelente e imperturbable buen humor— nacieron, por lo menos, otra media docena de partidas (la del “Picador”, la del “Turonero” y la del “Tazonero”, entre otras), que, cuando era necesario, colaboraban con la partida-nodriza.

Cuando el “Comandante Flores” cae malherido —después de ser hospitalizado en el monte será evacuado hacia Francia— la partida pasa a ser mandada por uno de sus lugartenientes: “Aladino”.

Extraído de: Paisajes de la Guerrilla

miércoles, 27 de mayo de 2009

"La fiebre de la farsa", de Jose María Martínez

Está en su apogeo la fiebre electoral. Es mejor calificarla de fiebre de la farsa. Una pléyade de políticos de todos los matices y con múltiples programas, van por todas partes como desviviéndose por servir al pueblo para hacerle feliz. En cada villorrio, en cada barrio, en cada distrito, un mitin de cada fracción política. Es un derroche de verborrea, de demagogia, de jacobinismo. Brotan los Demóstenes como las ortigas. Es la época en que se revelan, en serie, sabios capaces de resolver fácilmente los problemas más difíciles.

Manifiestos a granel, conferencias a domicilio, sermones laicos en la plaza pública; una plaga imposible de atajar. En el ligero avión, en el pesado tren o el rápido automóvil viajan sin cesar los personajes de la comedia política a la caza de un acta. No hay rincón al que no llegue el latiguillo emocionante, la frase mordaz, la promesa redentora del político traicionero.

Las complacencias de estas gentes son un dechado de democracia con los electores. Sonrisitas por acá, ceremonias por allá, ofrecimientos por el otro lado, palmaditas en los hombros, fuertes apretones de manos, efusivos abrazos...Tal parece, en vísperas de la inmoral comedia electorera, que la sociedad ha transformado repentinamente a los hombres, convirtiendo los odios en fraternal aglutinante. El señorito, rebosante de orgullo, desciende a la choza, afable y generoso. El furibundo demagogo, sube al palacio y dobla su altanería tribunicia. La diferencia de clases, la divergencia de programas se esfuma en el ambiente de cordialidad de lobos ¿No son todos unos, a la postre? Lo esencial, lo que todos anhelan, aquello por lo que se desviven, es el triunfo.

Alianzas que, teóricamente, son una inconsecuencia, se realizan. Se llevan a cabo procedimientos que encierran la negación más rotunda. La única moral -moral loyolesca- es la de lograr el triunfo sin reparar en medios. Y si no van más allá en sus inconsecuencias es por temor a que resulten contraproducentes. ¡Qué si no...!

Y no son solo los aspirantes a diputados los que se sienten magnánimos estos días. También lo son los agentes electorales que cobran bien por serlo. Es algo parecido a la caridad oficial, que retribuye espléndidamente a los burócratas que la representan, para que repartan unos ochavos entre los mendigos.

¡Como cambia la vida estos días! Cambia ¡claro está! en la superficie. De las madrigueras políticas salen avalanchas de jefes y jefecillos que con aire belicoso tratan de llegar al corazón del pueblo, una vez más, para hacer creer a las gentes su simulado redentorismo. ¡Ellos, incapaces de gobernarse a sí mismos, queriendo hacer felices a los demás!

EI Estado -dicen- hará la felicidad del pueblo con leyes benefactoras. Trabajad, sed buenos ciudadanos, enriqueced al Estado, dejadnos hacer-, es el clásico estribillo del ignorantón audaz metido a sabio. Es el retruécano del hombre de negocios que necesita una "ganzúa" parlamentaria para doblar sus millones. Es el anzuelo del abogado pobre que anda a la caza del carguito político que le ayude a ganar fácilmente los pleitos. Es el pobre diablo un poco charlatán que quiere ser "algo" y busca en los amaños electoreros el modo de lograrlo.

Son divertidísimas las elecciones. Todos a una, resueltamente, tienen "razón". Cada fracción es la "única". Cada grupo es el auténtico "salvador". Cada coalición es la que está en posesión de la "verdad". Con ser diferentes y tener distinto origen, cada uno de los partidos posee el programa "redentor". Y ¡como lo defienden! Las frases más hirientes, los conceptos más mortificantes, las historietas más bajas se sueltan a chorro.

Es la política; esa política en que, según la frase lapidaria, hay un porcentaje de noventa y nueve pillos por cada hombre honrado. Es la política que reparte los intereses del pueblo entre los elegidos borreguilmente. Es la política de los remiendos al hambre, parches a la miseria, cataplasmas a la ignorancia, paños calientes a la prostitución, antifaz de paz a la guerra.

No obstante, la política es la mejor cosa del mundo... para los políticos. El pez en el agua no está mejor que el político en el parlamento. Aquel da coletazos si le ponen en seco; éste pronuncia detonantes alocuciones en cuanto le dan la cesantía. ¡Y como truenan!

Los anarquistas resultamos unos angelitos en la tribuna, al lado de esos pescadores de río revuelto. "Haremos la revolución" - exclaman - "un fusil cuesta lo que un traje". Por ese estilo encarrilan sus arrebatadoras disertaciones, encanto de bobos y regocijo de pillos. Cada arenga estremece.

Un político no se pone melancólico hasta que se queda sin acta. Vivir como un don nadie, como cualquier otro ciudadano, es para él una gran tragedia. Asi se explica lo que hacen ahora para salvarse del naufragio los ex-diputados. Se disputan los puestos con encono sacristanesco, echándose espuertas de vileza, usando, la zancadilla. Todos se creen con indiscutibles méritos a la hora de treparhacia el botín.

¡Y son esas gentes las que van a salvar a España! Creo que convendría salvara España del contacto con ellos.

Jose María Martínez.

Publicado en: CNT, de Madrid, 30-10-1933.
Extraído de: "José María Martínez: símbolo ejemplar del obrerismo militante", de Ramón Álvarez Palomo.
Encontrado en: Asturiasrepublicana.com

sábado, 4 de abril de 2009

"Tras Franco, los sindicatos domesticaron al movimiento obrero"



César Alberto Rosón Ordóñez, que fuera secretario regional de la CNT en 1977**, relata los pormenores de la gran huelga de la construcción en Asturias de ese año en el libro “La huelga de la construcción asturiana en la transición española”, “Los sindicatos cumplieron el papel moderador que permitió frenar el movimiento obrero e introducir las reformas económicas estabilizadoras”, sostiene el autor.

El papel del movimiento obrero en la transición española ha sido infravalorado, sostiene César Alberto Rosón Ordóñez (Olloniego, 1954), autor del libro «La huelga de la construcción asturiana en la transición española», que acaba de editar la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo (Madrid, 2004). Rosón Ordóñez, que en 1977 era secretario regional de propaganda y formación de la CNT en Asturias y en la actualidad trabaja en Madrid como administrativo en una empresa fabricante de latas para bebidas, sostiene, a través del estudio de aquella magna huelga, que afectó a 30.000 familias asturianas durante cien días en 1977, que los partidos de izquierda y los sindicatos identificados con tales fuerzas políticas cumplieron el papel de frenar el combativo movimiento obrero español en el contexto del pacto social que alumbró un modelo de transición posfranquista fundamentada en la evolución y no en la ruptura. A su juicio, «los sindicatos cumplieron el papel moderador que permitió frenar el movimiento obrero e introducir las reformas económicas estabilizadoras y restrictivas que imponía el deseado ingreso en la Unión Europea». «Para entrar en la entonces CEE eran necesarios los sindicatos, que a su vez cumplieron la función de moderación salarial, que era la única alternativa que veía el capital para sobrevivir», agrega el autor.

Rosón Ordóñez era, a comienzos de 1977, uno de los dos únicos afiliados que la CNT tenía en el sector de la construcción de Asturias, en el que empezó a trabajar como peón con el fin de promover la implantación del sindicato libertario en ese sector de actividad. Su obra «La huelga de la construcción asturiana en la transición española» reconstruye documentalmente el movimiento huelguístico que paralizó el sector durante más de tres meses y del que él mismo fue uno de sus protagonistas. El autor trabajó tres años en este libro, sirviéndose de textos originales de la época (manifiestos, comunicados de asambleas, notas manuscritas, etcétera) y de una laboriosa inmersión en las hemerotecas.

La huelga, que constituyó uno los hitos sociolaborales del período inmediatamente posterior al franquismo en Asturias, se produjo como consecuencia de la negociación del convenio colectivo. Los sindicatos aún no habían sido legalizados, pero ya estaban tolerados. «El Gobierno de la UCD ya mantenía negociaciones con la Coordinadora de Organizaciones Sindicales (COS), que agrupaba a UGT, CC OO y USO, pero la COS estaba en crisis por los enfrentamientos internos entre CC OO, que era la fuerza mayoritaria, y UGT. Ambos pugnaban entre sí por controlar el espacio político y sindical. A consecuencia de esa división, en vez de plantear una sola plataforma reivindicativa, hubo división, y eso permitió abrir una vía para que el protagonismo lo asumieran las asambleas de trabajadores, desbordando de este modo a los sindicatos. En CNT defendimos la autonomía obrera y el protagonismo de las asambleas. Al cabo de cien días de huelga, se lograron todas las reivindicaciones. CNT pasó en ese tiempo de 2 a 400 afiliados en el sector de la construcción porque logramos un gran prestigio», asegura Rosón 27 años después.

A partir del análisis de las actitudes que mantuvieron las distintas fuerzas sindicales y políticas en aquella huelga, una de las más
importantes del período por su duración y por la extensión del colectivo laboral implicado, el autor concluye que los partidos de izquierda y los sindicatos afines realizaron una tarea de control y moderación del movimiento obrero español.

«Desde la crisis del petróleo de 1973 no se habían tomado medidas económicas estabilizadoras, que era condición para entrar en la entonces Comunidad Económica Europea. En ese empeño se consideró fundamental implicar a los sindicatos para que controlasen un movimiento obrero, que entonces era uno de los más combativos de Europa, y con un protagonismo que no había tenido en el franquismo, pero que estaba desorganizado. El capital y el Gobierno no tenían interlocutor y lo necesitaban, como precisaban frenar un movimiento obrero que en ese momento era muy combativo».

Según César Antonio Rosón, «la conflictividad laboral se había disparado a partir de 1976, y los partidos, los sindicatos, el Gobierno y la patronal se propusieron llegar a las primeras elecciones democráticas, en junio de 1977, con la menor conflictividad posible. En la primavera de 1977 las huelgas aún eran numerosas, pero ya se estaba gestando el pacto social, cuyo colofón se producirá en octubre de ese año, con los pactos de la Moncloa».

El intento de desmovilización de la huelga asturiana de la construcción que persiguieron, según Rosón, fuerzas sindicales como CC OO, no se entendería, opina el autor, si no se analiza desde esta perspectiva y desde el papel desempeñado por el Partido Comunista de España (PCE) en el proceso de la transición: «Los sindicatos aceptaron hacer el trabajo de acabar con un movimiento obrero que tenía una combatividad y radicalidad enormes», señala César Alberto Rosón.

«La izquierda española no pensaba entonces en que al franquismo le sustituyese la actual monarquía democrática. Había otras opciones. Y el movimiento obrero no organizado era la punta de lanza en ese intento, que pasaba por la ruptura frente al modelo de reforma del franquismo, que fue el que finalmente se llevó a cabo». «En ese momento había grandes expectativas y todo estaba abierto. La alternativa de una monarquía democrática surge de las propias instituciones franquistas y fue posible por la connivencia del PCE, que era la única fuerza de izquierda con gran implantación en el movimiento obrero. En aquellas fechas había un gran desfase entre la España legal y oficial y la España real. Había libertades que, sin haber sido legalizadas, ya se estaban ejerciendo. La transición nace del propio franquismo porque, de no haberse acometido la reforma, el régimen de la dictadura hubiese caído violentamente por problemas internos y porque ya no se acomodaba a la realidad».

A juicio del autor, el pacto que entonces se alcanzó se basó en la opción reformista y moderada frente a la alternativa de la ruptura. «Sólo en ese contexto se entiende que dirigentes de CC OO con gran carisma reclamaran a los huelguistas de la construcción que depusieran la protesta», indica el entonces responsable de comunicación de la CNT asturiana. «La huelga prosiguió por la autonomía obrera que entonces existía y la determinación de los trabajadores. El entonces ministro de Trabajo, Jiménez de Parga, recibió a una comisión de trabajadores. La huelga terminó el 11 de julio con una resolución de la Delegación de Trabajo que accedía a todas las reivindicaciones: el salario mínimo del peón pasó de 400 a 732 pesetas, no hubo despidos y se cobraron las pagas extraordinarias íntegras, sin descontar los días de huelga. La resolución de Trabajo se produjo un día antes de la fecha señalada para que 22.000 familias emprendiesen una marcha a pie hasta Madrid».

Rosón concluye que tras los pactos de la Moncloa, de octubre, «desapareció el poder de las asambleas y los sindicatos tomaron la dirección, asumiendo el papel que hasta entonces había tenido el sindicato vertical del franquismo».

Publicado en: La Nueva España, 5 de julio de 2004.
Digitalización: El cielu por asaltu
** El Secretario Regional de la CNT asturiana en 1977 no era César Alberto Rosón sino Eduardo Prieto. Rosón formaba parte del Comité Regional como Secretario de Propaganda y Formación.